Desgaste
Lee despacio. Baja cuando quieras.
Hola. Si estás leyendo esto, ya ha empezado.
Esta carta se gasta. Cada línea que dejas atrás pierde un poco de forma: primero se tuercen las letras, luego se vuelven símbolos, luego puntos, y al final no queda nada. Puedes volver arriba a mirar, pero no se arregla.
La pensé acordándome de las webs que visitaba de crío. Una de trucos para un juego que ya no recuerda nadie. Un foro donde aprendí a hacer mi primera página. La web de alguien que no conocía de nada y que escribía sobre su perro. No guardé ninguna.
Un día fui a buscarlas y ya no estaban. Un error 404, un dominio en venta, una página de casino con el mismo nombre.
Dicen que internet no olvida. No es verdad. Internet olvida todo el rato, solo que no se nota, porque lo que desaparece no deja hueco.
Aquí sí lo deja. Mira hacia arriba: eso que se está deshaciendo es lo que ya has leído. Ocupa el mismo sitio, tiene la misma forma, pero ya no dice nada.
A nosotros nos pasa igual con lo que leemos. Te acuerdas de que había algo, de dónde estaba, más o menos de qué iba. Las palabras exactas son lo primero que se va.
No pasa nada. Las cosas también son el hueco que dejan.
Si recargas la página, la carta vuelve entera, como si no la hubieras leído nunca. Eso sí es mentira, pero es la única que te dejo.
— Joe Doe, noviembre de 2026